El portal convirtió la profundidad en una renta anual.
Los programas ya no solo reclutan talento. Deben volver a convencer a su propio roster cada temporada.

Los programas ya no solo reclutan talento. Deben volver a convencer a su propio roster cada temporada.
Antes, la profundidad era el resultado lento de varias clases de reclutamiento. Hoy puede desaparecer en una semana si los jugadores que esperan su oportunidad encuentran un camino más corto en otro programa.
Eso cambia el trabajo del coach. Desarrollar sigue importando, pero retener se convirtió en una tarea paralela. Cada suplente útil necesita ver una ruta, aunque el calendario no pueda prometerle minutos inmediatos.
El portal ofrece soluciones rápidas y crea fragilidad. Los mejores programas no serán necesariamente los que firmen más nombres, sino los que sepan mezclar incorporaciones inmediatas con una cultura donde todavía valga la pena esperar.